viernes, 26 de abril de 2019

Cuestionario sobre el libro Percy Jackson Mar de monstruos de Rick Riordan


PLAN LECTOR
Percy Jackson - Mar de los monstruos
Rick Riordan
APELLIDOS Y NOMBRES:
GRADO Y SECCIÓN:                                                                   FECHA;
Lee atentamente las siguientes preguntas sobre la obra Percy Jackson Mar de los monstruos y luego respóndelas correctamente.

1.        ¿Quién rapta a Grover?
a.       El centauro Quirón.
b.       El cíclope Tyson.
c.       Thalia, la heroína.
d.       El cíclope Polifemo.
2.       ¿Quién transforma a Percy en un roedor?
a.       Medea
b.       Calipso
c.       Circe
d.       Nausicaa

3.       ¿Qué hizo Grover para salvarse? ¿Qué hubieras hecho tú si hubieses estado en su lugar?




4.      ¿Qué pasa con Quirón al principio de la historia?



5.       ¿Cuál era el único objeto que podía salvar al campamento? ¿Quién lo protegía?


6.       ¿Qué pasa al final del libro con Tyson? ¿Se justifican los celos de Percy? ¿Por qué?




7.       ¿Cómo se llama el personaje que mencionan al final de la historia? ¿Quién era su padre?


8.       ¿Qué relación tenían Tyson y Percy? ¿Cómo recibió esa noticia Percy? ¿Qué opinas de ello?




9.       De acuerdo a la forma de ser de Luke, ¿qué opinas de él?



10.    Escribe 5 personajes que no hayan sido mencionados en esta lista.


Si deseas el solucionario, envíame un mensaje.

Cuestionario sobre Cometas en el cielo de Khaled Hosseini


PLAN LECTOR
Cometas en el cielo
Khaled Hosseini
APELLIDOS Y NOMBRES:
GRADO Y SECCIÓN:                                                                   FECHA;
Lee atentamente las siguientes preguntas sobre la obra Cometas en el cielo y luego respóndelas correctamente.
1.        ¿Qué importancia tiene el pasado para el narrador?
a.       Nadie debe olvidar su pasado.
b.       El pasado siempre tiene algo que enseñarnos.
c.       En el pasado se cometió un error que luego debe corregirse.
d.       El pasado dejó una gran enseñanza a todos los protagonistas.
2.       ¿Qué rasgo físico caracteriza a Hassan?
a.       Arrastra los pies por la polio que sufrió.
b.       Tiene labio leporino.
c.       No puede sonreír por una parálisis facial.
d.       No sabe leer.
3.       Los subtemas de la infancia y la amistad son importantes. ¿Puedes identificar algún otro subtema en que el autor quiere que nos fijemos?
a.       Las vacaciones
b.       Las diferencias entre clases sociales.
c.       El poder negativo de los estadounidenses.
d.       El adiós de los amigos
4.      Escoge una cita para describir a Baba (indica la página y el capítulo)




5.       Cuando Baba conversa con Amir (una de las pocas veces que describe el narrador), le menciona lo que para él es el mayor pecado de los hombres. Indica a qué se refería. ¿Qué opinas de ello?




6.       Rahim y Baba ven a Amir a través de lentes distintas. ¿Cómo lo ve cada uno y con quién estas más de acuerdo según lo leído hasta el momento?





7.       ¿Qué nos muestra la historia sobre la muerte de los padres de Alí acerca de la sociedad afgana?
a.       Se muestra a una sociedad justa.
b.       Se muestra a una sociedad cruel y racista
c.       Se muestra a una sociedad que lucha por mejorar
d.       Se muestra a una sociedad indiferente
8.       Escoge una cita que describa a Assef. ¿Con qué impresión te dejan?



9.       ¿Cómo crees que se siente Alí al ver el regalo (su operación) de cumpleaños que Baba le hace a Hassan?



10.    ¿Por qué es tan importante la competición con cometas para Amir?




11.      ¿Por qué le cuenta Rahim Khan la historia de Homaira (la mujer de quien se enamoró) a Amir?




12.    ¿Por qué es tan sorprendente la reacción de Baba ante la decisión de Alí y Hassan?
a.       Porque nadie esperaba que Baba los despidiera sin pedirles explicaciones.
b.       Porque nadie esperaba que Baba se pusiera a llorar.
c.       Porque nadie esperaba que Baba los ignorara.
d.       Porque nadie esperaba que Baba los insultara.
13.     “Tú siempre has sido un turista aquí, sólo que no eras consciente de ello.” ¿En qué medida es cierta la crítica de Farid?




14.    ¿Es aceptable sacrificar a uno o dos niños por el bien de todos? ¿Si estuvieras en la piel del director del orfanato, qué hubieras hecho?




15.    ¿De qué hipocresía se da cuenta Amir?
a.       Porque pregona la vida pacífica y él es violento.
b.       Porque reclama limpiar la basura (hasaras) de Afganistán, pero él es un violador de niños, convirtiéndose él mismo en una basura.
c.       Porque pregona el amor a los padres y los suyos sufren por sus malos  tratos y su abuso permanente.
d.       Porque les dice a Amir y Hassan que es un hombre que tiene paciencia, pero es todo lo contrario.
16.    ¿Cómo nos muestra Hosseini que Amir se ha convertido en la persona que Baba deseaba?





17.    Explica el significado del título del libro que has leído.
S
SSi deseas el solucionario, envíame un mensaje.



viernes, 30 de junio de 2017

Fulbito en Ferrocarril

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¿Cuánto tiempo pasó?, nadie lo sabe...
El Chino corría tan rápido como podía. Sus zancadas hacían de él una especie de zigzagueante cohete que no se detenía ante nada. Las piedras y la tierra bajo él parecían no existir. El balón iba pegado a sus pies mientras sus rivales le salían al paso. El Chino, aquien también decíamos Cohique, siempre fue el mejor jugador que tenía el barrio Ferrocarril, lastimosamente, los demás no estábamos a su nivel, así que ni por su gran calidad podía evitar que el barrio de los Cahuides nos goleen cada vez que jugábamos.
Aquella vez, el Chino había evadido a Carlitos, el mejor de los Cahuis. Cuando este intentó barrerlo, el Chino elevó el balón y el pobre Carlitos pasó de frente como un tren de carga, no solo superado sino humillado.
Nosotros, los Vikingos, avanzábamos hacia el arco contrario. Epa, nuestro recio volante acompañaba la jugada por el lado izquierdo. Por el centro Taco, el famoso Cabezón que se olvidó que estaba de arquero y se fue a acompañar el ataque, pedía al Chino que le suelte la pelota. Lentinni, el zaguero Cahuide se oponía a nuestra conquista. Como último hombre, esperó con paciencia a que Chino decida pasarla a uno de sus compañeros o dirigirse al arco contrario, entonces, hizo un amague de pase cuando Lentinni salió a cortarlo. Taco había llegado hasta Minero, que era el arquero Cahui, y en su desesperación lanzó un grito ensordecedor, acompañado de su típica mentadita de madre, todo lo cual ayudó al Chino a definirse por el pase a Taco. Pésima elección. Lentinni lo intuyó. Taco intentó alcanzar el balón y corrió hacia él. Lentinni estiró la pierna y con la punta de su zapatilla logró cambiar la dirección del balón. Para su mala suerte, Epa venía como un toro dispuesto a vulnerar el arco contrario. Cuando el gol de Epa parecía inevitable, Taco quiso patear también y entre los dos se obstruyeron. Finalmente Lentinni recuperó el balón y salió casi caminando. Por algo le decíamos Lentinni.
La señora Carmela estaba sentada en el hall de la señora Julita.
Cuando Lentinni salió con el balón, la señora Carmela empezó a reírse como solo ella sabe hacerlo. Una sonrisa que dejaba ver su opinión pesimista de nuestro accionar. Murmuraba entre dientes algún comentario a la señora Mila que, fiel a su estilo, nos lanzaba su conocido: "¡Estos son unos maletas!"  A mí me daba risa que las señoras del barrio hagan esos comentarios. Los veía como muy poco serios, pero, en fin, era la hinchada que teníamos.
Piqui le levantó la mano a Lentinni para que le pase el balón. Lentinni podía ser muy Lentinni, pero con la mente era muy Rapidinni. Cuando lanzó el pase, yo me encontraba cerca de Piquichón. El más veloz de los Cahuis.
-¡Bebeto! ¡Que no pase! - El Chino lanzó la orden que debía ser cumplida por sobre todas las cosas.-
La tía Mila no se hizo esperar. ¡Este Bebeto es mas malo!¡Y todavía le dicen Bebeto! ¡Avívate!
Epa y Taco estaban cerca y corrieron para reforzar la defensa. Piqui recibió el balón con el pecho. Corrí a interceptarlo mientras no se encontraba bien posicionado. El balón tocó el piso cuando llegué, Piqui metió el pie debajo del balón y lo cuchareo para hacerlo pasar por encima de mí. Vi el balón elevarse cuando de pronto la señora Mila se dejo escuchar "¡Mira lo que le hicieron a este cojudo!" Piqui pasó por mi lado derecho y amortiguó el balón con el pecho. El camino a la portería estaba despejada. Epa y Taco dejaron de correr y solo atinaban a mirar como Piqui se acercaba al arco Vikingo. Solo un milagro podía evitar el gol. Nada pasó. El balón ingresó lentamente por octava vez consecutiva.
¡Carajo, no pueden hacer un gol! ¡Estos Vikingos no sirven para nada!
Esta vez ya no me daba risa lo que dijo la señora Mila.
Fui por el balón que llegó hasta la casa de Torres. Jairito, su hijo, que se encontraba mirando el partido, cogió entre sus manos el balón y lo tiró hacia mí.
Lo llevé hasta el centro del campo. Con dos goles mas terminaría el partido. Sería la primera vez que no íbamos a anotar. Teníamos que impedirlo.
Puse el balón en el piso. El Chino y Epa estaban a mi lado. Imagino que sintieron mi rabia interior. Lo que hizo Piqui no fue contra mí, fue contra los Vikingos. La afrenta estaba hecha y se debía limpiar el honor de cualquier manera.
¡Vamos, Bebeto! ¡Denles duro a esos Cahuides!
Hasta la señora Mila, más eufórica que nunca, estaba con nosotros. En cambio, la señora Carmela se calmó y observaba nuestros movimientos sin esa sonrisa que solo ella sabe hacer.
Le pasé el balón al Chino que me lo regresó. Entendí la jugada. Paredes hasta la meta. Epa avanzó con nosotros de manera que los Cahuides no supieran a que lado iría el balón.
Di la orden al Wawa para que no suba y cuide el posible pase de contra. El Chino avanzó por el lado izquierdo metiéndose entre Juancho y Minero. Epa lo hizo por el lado derecho, cerca de mí. El pase se hacía obvio. El Chino estiró las dos manos como indicándome el callejón que se mostraba; si el pase llegaba a sus pies el gol sería inevitable.
Piqui salió a marcarme. Él era el más veloz de los Cahuis, pero no marcaba. Se plantó delante de mí. Epa corrió detrás de él y elegí el pase seguro. Por la distancia de Cohique, dude de que el balón llegue a sus pies. Muelón dejó la defensa para acompañarnos. Epa recibió el pase y como se encontraba de espaldas al arco contrario decidió pasar de taco al Muelón. Juancho se dio cuenta de la jugada por la que habíamos optado. Se puso a mi lado para evitar mi participación, pero descuidó a Chino que regresaba como un rayo a ayudar la salida. Carlitos lo siguió por todas partes. Querían neutralizarlo. Después de Cohique, el Muelón era nuestro mejor jugador. Cohique era el cerebro pero Javier le ponía fuerza y no rehuía al choque. Los demás, solo corríamos detrás del balón. Cuando el Muelón se infiltraba por la banda derecha, vio que Cohique corría a su lado, un poco tirado al centro. Sin duda, prefería quedarme un poco más retrasado. Nuestros mejores jugadores iban al frente. Tomé, entonces, la responsabilidad de quedarme en el centro de la cancha para evitar el contragolpe. Epa avanzó un poco. Llegó hasta los tres cuartos de cancha formando un triángulo ofensivo que debía hacer frente a Lentinni, Juancho, Carlitos y poder vulnerar el arco defendido por Minero. El Muelón hizo un amague de retroceder el balón, pero Juancho que se le había pegado, no cayó. Intuyó el pase a Cohique, y cuando el Muelón sirvió hacia adelante, corrió tras el balón logrando cambiarle la dirección, recuperándolo para los Cahuis. El balón, ya en posesión de Lentinni, salió disparado hacia Piquichón. El Piqui recepcionó de pecho a unos pasos de mí. Cuando daba un bote trató de meter el pie para cucharear nuevamente. Mientras el Balón caía, me estiré para evitar la jugada. El balón no alcanzó a tocar el suelo. Logré puntearlo y de paso pasársela a Epa que estuvo pendiente de la jugada.
La señora Mila levantó los brazos mientras gritaba: ¡Así se hace, Bebeto! ¡Siempre creí en ti!
Epa tocó rápidamente a Cohique y así evitó la marca de Carlitos. Mientras Cohique tomaba rumbo al arco Cahui, le salió a la marca Lentinni. Taco había dejado su portería nuevamente y a punta de gritos trataba de que Cohique le pase el balón. Este amagó el pase, pero esta vez Lentinni cayó en la trampa. El cambio de rumbo dejó mal parado a Lentinni y, a Cohique solo lo separaba del arco, Minero. Muelón se separó lo mas que pudo para que Cohique se la pase, sin embargo, este tenía entre ceja y ceja el arco. Cuando Minero salió a cortar, Cohique quebró hacia la derecha, el balón se le fue algo largo. Alcanzó a detenerla al borde da la cancha. Lentinni se había recuperado y regresó a marcar a Cohique, mientras que Juancho hacía lo propio con el Muelón. Con Epa quedó Carlitos. Los Cahuis habían copado toda las zonas defensivas. Cuando noté que había un espacio por donde me podía filtrar hasta campo enemigo, avancé decidido. El Cohique pisó el balón y lo cubrió de la marca de Lentinni que no lo dejaba girar. Sin marca me acerqué a Cohique por el lado derecho. Me pasó el balón mientras se desmarcaba hacia el punto del penal. Lentinni fue por mí mientras dejaba solo a Cohique. Cuando el balón llegó a mis pies toqué suave para Cohique que se había perfilado al arco. Carlitos dejó a Epa para detener a Cohique cuando yo tomé rumbo al arco por el costado derecho. El Muelón copió mi acción por el lado izquierdo. Tres opciones para Cohique. Cañonazo al centro. Pase corto  a derecha donde me encontraba solo. Pase a la derecha para el Muelón. Carlitos notó que Cohique se decidió por el cañonazo y se lanzó en carretilla. Error, pues solo amagó patear y como cerebro Vikingo, pisó el balón mientras el pobre Carlitos pasaba como tren de carga por segunda vez en un par de minutos. Un toque suave y delicado salió de sus pies con rumbo a la parte izquierda del arco. El que no se comió el amague fue Minero ni Lentinni que fueron hacia ese lado para evitar que el balón ingrese a su arco. Minero se tiró para ese lado, en tanto que Lentinni trataba de obstruirlo. Retrocedí hacia el centro para ver mejor la jugada. Mientras el balón llegaba a los pies del Muelón, éste hacía un amague de cañonazo también. Recuerdo todo como si lo viera en cámara lenta. Lentinni pasó delante de mí, mientras Minero estiraba los brazos y cruzaba por el aire en corto vuelo hacia el lado izquierdo de su arco. Al momento que el balón tocaba los pies del Muelón, Minero caía al suelo y una polvareda se levantaba producto de esta colisión. El Muelón paró el balón y me la pasó con un toque rápido. Arco desguarnecido. Pateo al lado derecho del arco pero el cálculo me salió mal y el balón salió rumbo al palo. Solo un milagro haría que ingrese. Taco, que era tan malo como yo en la definición, por eso que lo mandábamos al arco, corría hacia ese lado cuando el balón tocó el palo, que en realidad era un adobe, lo alcanzó en el rebote y con un toque violento perforó el arco Cahuide por primera vez en la partida.
Recuerdo que ese día nos abrazamos al rededor del Cabezón Taco. Salvó la tarde con esa típica rebeldía suya de dejar el arco. Era nuestro primer y único gol de la tarde. La señora Mila saltó feliz mientras abrazaba a la señora Carmela. Celebraba cada pase bueno como si fuera una obra de arte. El gol de Taco fue, para ella como, el de una final de mundial.
Recuerdo que esa tarde perdimos 10 a 1. Pero lo que más recuerdo es la alegría que nos generó ese solitario gol que celebramos con el alma. Han pasado más de 25 años desde aquella tarde de verano. Rara vez veo a mis amigos de aquella época dorada. Pero cada vez que veo un niño correr detrás del balón en su barrio, sonrío al pensar que, no importa dónde me encuentre, siempre, mi mente volverá a aquel lejano día de verano en que, como niños, conquistábamos el mundo a punta de pelotazos fallidos...

La identidad

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¿Quiénes somos?
Identidad, una palabra simple de pronunciar, pero, a la vez, con gran significación. Muchos la han escuchado, sin embargo, pocos saben lo que significa. Según el diccionario, es la conciencia de ser uno mismo y diferente a los demás. Entonces, yo les pregunto: ¿Qué los hace diferentes a los demás? ¿Sus ojos? ¿Su cabello? ¿Su sonrisa? ¿Tal vez su posición social o su color de piel?
Hay personas que se sienten diferentes por lo que llevan fuera. Yo pienso que lo que nos hace parecidos o diferentes es lo que llevamos dentro. El ser honestos, el ser amables, el ser responsables o el amor por tu patria. No importa si en tu país o en tu localidad hay playa o hay nieve. No importa si en tu región se zapatea un buen huayno o se baila un reggaeton lento. El hecho de que me guste algo diferente a lo que te guste a ti, no hace que yo sea menos peruano.
Lo que nos debe unir como hermanos, lo que debe servir para identificarnos en el mundo, no es el pisco o el ceviche, debe ser la forma respetuosa en que nos tratamos y tratamos las manifestaciones culturales de los demás pueblos.
No podemos aspirar a la grandeza si antes no aprendemos a vivir en armonía y paz.
Hoy, los invito a todos ustedes, a que reflexionen sobre lo que somos los peruanos. Yo deseo que seamos reconocidos como una gran nación. Una nación que, a pesar de sus diferencias, sabe basar su identidad en el respeto a todas las sociedades y culturas diferentes a la nuestra.

Es mi mayor sueño.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Mi primera decepción amorosa

Ella era de estatura baja y piel blanca. El cabello se lo dejaba corto, con una colita atada con una cinta. Su deporte favorito siempre fue el vóley. Nos llevaba a la playa por las mañanas para acompañarla en sus rutinas. Se ataba unas bolsas con arena a los tobillos para que los resultados de sus esfuerzos en sus ejercicios sean mayores. Casi siempre estaba riéndose de las cosas que pasaban. Cuando mamá la reñía era el único momento en que se ponía seria.
No recuerdo el momento exacto en que María llegó a la casa. En cambio, lo que viene a mi memoria son aquellas interminables épocas en las que por las noches, cuando se iba la luz por las constantes explosiones que los terroristas provocaban, todos la rodeábamos en torno a la mesa para que ella empezara a contarnos muchas historias. Su voz era melodiosa y la modulaba de acuerdo a lo que el relato requería. Cuando empezaba a narrar, toda la realidad desaparecía. Su voz abarcaba tal musicalidad que sola, podía generar suspenso, rabia, miedo o alegría. No podías ir a ningún lado porque la magia de la historia te absorbía.
Las explosiones de las bombas eran temidas por todos mis amigos en el barrio Ferrocarril: El Chino, el Wawa, Epa, Reve, el Muelón, todos ellos las temían porque por su culpa, debían volver a sus casas, yo las amaba, también iría a casa y María nos contaría una historia.
Nuestra mesa se encontraba en el medio de la casa. Sus cuatro patas eran de fierro unidas a un armazón sobre el cual descansaba el tablero rectangular de melamine marrón que tenía bordes de aluminio plateado. Para llegar a ella, debíamos atravesar un callejón de diez metros que dividía la casa en dos partes. Él daba a una ramada que usábamos de comedor. Mamá la había acondicionado durante el verano para aprovechar el poco viento que durante esa época nos podía refrescar. Le quedó tan bien que decidió hacerla permanente. La cocina estaba ubicada al lado derecho de mi habitación. Frente a ella se encontraba el baño y entre ellas la habitación de mis hermanas y la de mis padres. En en centro de todas estas estaba la mesa. Una banca larga, medio endeble nos permitía acomodarnos a tres de nosotros, para los demás existían sillas de junco o baldes a los que le dábamos vuelta para poder ubicarnos. El sitio de honor, el centro de la banca, le correspondía a María.
Todos guardábamos silencio y María empezaba... Había una vez... en algunas ocasiones eran historias sobre las aventuras de su papá, que vivía en una chacra y que tuvo la suerte de derrotar una infinidad de veces al diablo. Otras, cuando mis padres no estaban, nos contaba sobre sus pecaminosos amores con el Chato, aquel diminuto enamorado de muy mal humor que la hacía pasar por mil decepciones pero al que siempre terminaba perdonando y reconciliándose haciendo el amor de múltiples formas.

Un día, María salió de noche, tenía una reunión con el Chato. La vi muy ilusionada. Siempre que salía a ver a su enamorado, irradiaba felicidad, verla era agradable porque con sus bromas y ocurrencias nos arrancaba muchas carcajadas. No sé a qué hora regresó, estuve dormido en el mueble que había en el cuarto de mis padres. Me despertaron unos sollozos. Me froté los ojos mientras me adaptaba a la penumbra. Agucé el oído para poder saber lo que conversaban. María era la que lloraba, parecía que su relación había llegado a su fin, según pude escuchar, el Chato la trató mal. Él la estuvo engañando, ella se había enterado por una amiga antes de que se encontraran y, cuando lo vio, le reclamó todo. Ella deseaba que se lo niegue pero él se lo confirmó. Le dijo que si ella deseaba podían seguir, la única condición era que acepte la relación que él tenía. Ella se puso a llorar. Le dijo que no podía hacerle eso, que lo amaba, que todo su mundo giraba en torno a él. El Chato ni se inmutó. Le dijo que lo piense y le pidió que se vaya.
Mamá la abrazaba por los hombros, María estaba encogida en su llanto. Las lágrimas caían y sus ahogos se hacían más evidentes. Mientras la escuchaba, imaginaba que era otra de sus historias. Sentía la misma musicalidad. Toda la realidad empezó a desaparecer. María, sin desearlo, me había contado su mejor historia. Cada detalle se dibujó en mi mente gracias a sus palabras. Ella lloraba y yo, su eterno oyente, hasta hoy, sigo viajando en medio del recuerdo de esa historia, a ese mundo en el que a ella le tocó ser un personaje que, por desgracia del destino, tuvo que padecer un triste desenlace. Hoy, años después, siempre recuerdo su relato como mi primera decepción amorosa.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Al ministro Saavedra...

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Leo muchos mensajes que manifiestan alegría de que Saavedra salga del ejecutivo. Están en su legitimo derecho. En una democracia, es permitido verter opiniones que apoyen o censuren hechos. Mi idea sobre el particular es que el fujimorismo, por su aplastante mayoría, y dentro de una sociedad sometida al estado de derecho, ha ejercido lo que la ley le permite. Lastimosamente, lo que los guía no es el honor ni menos el amor al Perú, nada más alejado de la realidad. Para meterse en política se debe tener bien en claro lo que se desea y ellos tienen muy en claro eso.
El Perú no merece gente como esa, pero como sociedad, desde la esquina en la que me desarrollo, la docencia, sé que nos falta mucho para que formemos una sociedad ética, justa y solidaria.
Mucha gente se llena la boca vociferando contra los que defendemos las reformas impuestas por Saavedra. Estoy totalmente de acuerdo con esos cambios, eso le molesta a mucha gente. Les gustaría que regrese todo a ser como antes. Les digo que eso jamás sucederá con Saavedra o sin él. Al menos en este gobierno.
Se le retirará por lo que significa. No me hablen de corrupción quienes nunca han trabajado éticamente en sus puestos. Otros, pocos honestos que han ocupado cargos públicos, saben que el monstruo de la corrupción es muy grande. Es enorme. No solo funcionarios, también prensa, empresarios, y no sigo. La corrupción, en nuestro país ha dejado su exclusividad en esos ámbitos y ha llegado a la conciencia de los ciudadanos.
Si ser padres podría compararse con una función pública, sería muy sencillo darse cuenta de qué tan arraigada está la corrupción en nuestras conciencias.
Ahora, yo hago una pregunta pública, si te molesta tanto vivir en una sociedad tan corrupta, por qué no haces algo por mejorarla. Cada uno de nosotros está en este mundo para aportar con hechos, para contribuir a hacer este país mucho mejor.
Yo soy un convencido de que podemos transformarnos en un país que no solo obtenga excelentes resultados en todo lo que hagamos sino en un país en el que podamos vivir como hermanos.
¿Es sencillo? No. Claro que no es fácil, pero la dificultad no está la meta, la verdadera dificultad está en cambiar nuestra forma de pensar. Dejar de vivir y de pensar de manera mediocre, limita y rastrera.

sábado, 17 de enero de 2015

¿Consumismo en Cuba?

Hace pocas semana, en el mundo se dio la noticia de que USA y Cuba empiezan a retomar sus relaciones. Tuvieron que pasar más de 50 años para que el bloqueo económico y social empiece a derribarse. Un pueblo que, según todos mis docentes de la univesidad, aprendió a sobrevivir y a desarrollar muchas áreas que en Latinoamérica no se han podido alcanzar: SALUD y EDUCACIÓN. Cuba es un país que posee 1 médico por cada 170 habitantes (inpensable aquí en Perú) y cuyo presupuesto en Educación al 2010 era de 12.8%, el más alto del mundo. Exporta al mundo poca materia prima, en cambio, su nivel de exportación de talento es elavadísimo. Esto habla de la tarea en cuanto a su dedicación en favor de su sociedad.
USA empezará a invertir en Cuba. Se terminará abriendo el mercado para que Cuba se transforme en un nuevo polo comercial en el mundo. Ahora, Cuba se mantuvo alejada de la sociedad de consumo por cinco décadas.  Esto es, la bateria publicitaria que utiliza el comercio mundial no trabajó en Cuba. Por el contrario, las nuevas generaciones de cubanos se educaron en el socialismo más humano. Bien, 50 años en que el pueblo cubano se orientó a la labor social de su pueblo serán suficiente para que esa misma sociedad cubana afronte con determinación el pronto bombardeo publicitario que les pedirá que compren productos que no necesariamente necesiten. Mi cuestionamiento es que qué tan preparada está Cuba para poder resistir la maquinaria publicitaria mundial.
Hoy, el consumismo radical se ha apoderado de nuestras sociedades. Compramos cosas que la mayoría de las veces no necesitamos. Al respecto, Galeano tiene un ensayo muy interesante: 'Por qué todavía no me compré un DVD' http://www.aporrea.org/actualidad/a47334.html Los pueblos que por su apertura en temas sociales, políticos y económicos vivieron influenciados por este fenomeno publicitario, hicieron de sus ciudadanos máquinas de hacer compras.
Mi pregunta es que si el pueblo cubano permitirá que su propia sociedad caiga en las redes del consumismo en el que se encuentra el mundo. ¿Están preparados? La prueba que les espera es difícil. Ser el país con el presupuesto en educación más alto del mundo y que sus médicos recorran el mundo apoyando en causas humanitarias no es garantía de que dentro de 20 años no veamos a empresarios inescrupulosos que se llenen los bolsillos con artimañas. Y cuando los medios televisivos abran sus puertas a programas morbosos como en nuestras sociedades, cómo le harán frente los cubanos. Será sufiente los 50 años de aislamiento del mundo.  El tiempo será testigo de este nuevo despertar. Esperamos que los cubanos estén a la altura de lo que significaron estos 50 años de ejemplo para el mundo. Así sea.